Nueva versión,
corregida y aumentada, de una obra considerada clásica
en la literatura rioplatense sobre temas del mar.
La entrada al Río de la Plata desde el Atlántico
es conocida desde tiempos inmemoriales como «el infierno
de los navegantes». El cabo Polonio, en particular,
ha despertado el pánico de los marinos, quienes se
han referido a él como un lugar maldito, donde la brújula
pierde el norte y empieza a girar locamente.
Barcos
ingleses, argentinos, brasileños, españoles,
franceses, uruguayos, sardos, norteamericanos, noruegos, chinos,
coreanos, han naufragado o encallado contra los arrecifes
o los bajos traicioneros de las costas de Rocha. Las tragedias
han nutrido un rico anecdotario en el que los episodios de
pillaje alternan con tesoros escondidos y salvatajes heroicos,
dignos de la imaginación de Jack London, Joseph Conrad
o Emilio Salgari.
El autor conjuga la investigación
testimonial con la documentación histórica,
integrándolas en un presente narrativo a través
de las vicisitudes de J. Santos, un profesor de historia,
y su amigo lugareño, que circulan entre otros pintorescos
personajes, reales o ficticios.
El libro despierta
la atención de los lectores hacia la riqueza vivencial
de nuestro mar, que puede competir en pie de igualdad con
otras regiones trágicamente célebres como el
cabo de Hornos, el cabo de las Tormentas (o de Buena Esperanza),
el cabo Cod, los cayos de la Florida y el cabo Finisterre,
con su legendaria costa de la Muerte.
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